Día de los Muertos: La fiesta del más allá | VailDaily.com

Día de los Muertos: La fiesta del más allá

Por Edgar Arroyo

Esta celebración prehispánica mexicana nos enseña que la muerte también es una gran fiesta. ¿Sabía usted que la UNESCO nombró este festejo como Patrimonio de la Humanidad en 2008?

¿De dónde surge el festejo?

La cultura mexica rendía culto a la muerte. Sus dioses se encargaban de guiar el destino de las ánimas hacia el Mictlán o “lugar de los muertos”. Mas el viaje no era fácil, había obstáculos y suertes que tenían que sortear las pobres almas para fin de llegar al descanso eterno. Inclusive la forma de morir ayudaba (o perjudicaba) a las almas en pena, al morir los soldados caídos en batalla iban a un lugar diferente que digamos un infante o joven.

Una vez fallecida la persona era acompañada de todos sus objetos personales y el cuerpo era simbólicamente alimentado con los manjares más exquisitos. A los 4 días se cremaba o enterraba el cuerpo y de ahí empezaba la travesía del alma. Cada año durante los primeros 4 años se realizaban las ceremonias ostentosas donde yacía el cuerpo o las cenizas del muerto. Ese ritual facilitaba el proceso de las almas tanto para descansar como para ayudarle con el duelo a los familiares.

Al llegar la comunidad europea se aculturizó el ritual y así poco a poco se fue reinventando el proceso de la celebración hasta llegar a como lo conocemos ahora.

El altar y las ofrendas

Inicialmente se dedicaban a diferentes deidades y se colocaban en diferentes fechas, a excepción de la del señor de los muertos, Mictlantecuhtli, que se celebraba en el mes que conocemos ahora como noviembre, de ahí lo adoptaron los evangelizadores para hacer el sincretismo del cristianismo con las creencias religiosas que imperaban previamente.

Un altar de muertos debe incluir los siguientes 7 elementos indispensables:

  1. Fotografía del difunto
  2. Incienso
  3. Veladoras
  4. Bebidas favoritas
  5. Flor de cempasúchil
  6. Calaveritas de azúcar
  7. Pan de muerto

El rico pan de muerto

Quizá para los más experimentados en el día de los muertos coincidan que lo más sabroso de la tradición sea el pan de muerto.

El origen se remonta a la época de los sacrificios humanos, que al llegar los españoles rápidamente fueron erradicando este sangriento ritual.

Se pensaba que cuando una princesa se ofrecía a los dioses, su corazón se introducía en una olla con amaranto y esto agradaba a los dioses, no así a los españoles que rechazaron este tipo de actos y sustituyeron el corazón por un pan de trigo en forma de corazón bañado en pintura de color roja, simulando la sangre de la sacrificada, es ahí donde nace el pan de muerto.

Después con el avance de la gastronomía mexicana y su gran influencia europea particularmente en la industria del pan, se fueron elaborando panes más estilizados y refinados. Existen en la actualidad más variedad en formas que asemejan flores, caballos, burros, conejos, tortugas y cocodrilos. Particularmente en el sur de México, en Oaxaca para ser precisos.

La forma en círculo simboliza el ciclo de la vida y la muerte. El centro superior representa el cráneo, las cuatro tiras de canela representan los huesos y las lágrimas que derramamos por los que se nos han adelantado y la colocación en cruz simbolizan los puntos cardinales que se consagran a los distintos dioses de la época.

La Catrina

Esta figura femenina con más de 100 años de antigüedad, creada por el caricaturista José Guadalupe Posada, fue en su tiempo una mofa a los vendedores de garbanzo, que siendo pobres aparentaban ser ricos y queriendo ocultar sus raíces indígenas. Este grupo de comerciantes gustaba de imitar el estilo de vida de los europeos de finales de siglo. Esta crítica social luego la adoptó magistralmente el pintor Diego Rivera en sus obras.

En la actualidad la gente gusta de pintar su rostro como la Catrina durante los primeros días en noviembre.

Mural El Catrín (1947) donde se pueden apreciar Rivera en versión infantil y detrás su esposa Frida Kahlo.

Día de los Muertos en el Cine:

Inclusive Hollywood ya ha entrado en la celebración. Recientemente hemos visto en cintas que se menciona la fiesta de alguna manera u otra, dos películas animadas dedicaron completamente su trama a la tradición. Book of Life (FOX, 2014) y la más reciente Coco (Disney, 2017).

Las dos abordan las costumbres y relatan muy a su estilo las tradiciones prehispánicas con gran colorido y humor.

Y bien lo dijo alguna vez el escritor uruguayo Mario Benedetti, “La muerte es solo un síntoma de que hubo vida”.

¡A celebrar el Día de los Muertos!