La comunicación entre padres e hijos | VailDaily.com

La comunicación entre padres e hijos

Vanessa Lira

El cuento corto de Juan Rulfo, “No Oyes Ladrar Los Perros,” de 1953 desarrolla el tema de la falta de comunicación entre padre e hijo. El cuento es basado en el viaje de un padre que lleva a su hijo herido a un pueblo cercano para ser atendido por un médico. Aun estando en esta situación de vida o muerte, el padre y hijo no logran comunicarse de manera efectiva para poder llegar a su destino. Aunque este escenario venga de un cuento de los principios del siglo veinte, este problema de comunicación existe hoy más que nunca en nuestra vida postmoderna. 

Con el desarrollo de las redes sociales y el internet, la falta de comunicación dentro de las familia es omnipresente en nuestra sociedad actual. Ahora, los adolescentes buscan consejos y prefieren ser guiados por las redes sociales y la información en línea que buscar ayuda con su familia o alguien cercano. Pero ¿qué nos ha llevado a esta situación? Todo comienza con el trato y el nivel de conversación que los padres tienen con sus hijos. Existe una real distancia entre adolescentes y padres, no sólo por la dependencia de los adolescentes a la tecnología sino por la incapacidad y falta de tiempo de los padres para crear una relación de confianza con sus hijos.  

Si usted es padre o madre de un adolescente, es recomendable estar consciente de que ignorar o interrumpir mientras que un adolescente esté contando una historia, los hará sentir que no son escuchados por su padre de familia, creando esa distancia entre ustedes. Si los adultos no están presentes en casa y no hacen un esfuerzo por hablar con sus hijos en el poco tiempo que tienen juntos, los adolescentes se harán muy independientes y aprenderán a guardar secretos. Esto los empuja a que busquen guía por otros lugares.  De la misma manera, regañarlos y contestar inmediatamente “no” a algo que ellos hacen o quieren hacer, también hará que el adolescente sienta que hay falta de confianza y respeto. En “No oyes ladrar los perros” el padre dedica más tiempo a expresar por qué las decisiones de vida de su hijo están mal, en vez de hacerle preguntas a su hijo y darle la oportunidad de explicar por qué las ha tomado. Al hacer esto, lo único que hace es reforzar las ideas que él ya tiene sobre las decisiones de su hijo, en vez de realmente buscar entenderlo y conversar con él. 

Como adultos, en lugar de regañar, recomiendo que primero hagan muchas preguntas abiertas y después expliquen las consecuencias y lo positivo de la situación con calma. Al igual, al hablar y analizar juntos lo positivo y negativo de una idea que ellos tienen,sin imponer un punto de vista personal, se puede crear una sensación de que el padre de familia confía en que el adolescente tiene la capacidad de hacer lo correcto, ayudando a que el o ella también hagan un esfuerzo por comunicarse con más confianza con sus padres de familia. Finalmente, escuchar a sus hijos y estar atentos de cualquier cambio drástico en actitud es crucial. Un cambio drástico puede ser a causa de algo que los está afectando y quizás necesiten ayuda de alguien cercano. Sentarse a hablar con su hijo sobre esos cambios, puede ayudar a que su hijo sienta que usted está atento a ellos. Hablar con un hijo es muy difícil y toma mucho tiempo, pero si demuestra esfuerzo para mejorar la relación con sus hijos, es probable que el hijo también hará lo mismo.

Tutor: Paola Baglietto