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La primera pandemia: La gripe española de 1918 ataca al Condado Eagle

El coronavirus no es la primera experiencia del Condado de Eagle con una pandemia virulenta

Por Kathy Heicher, Eagle County Historical Society
Traducción por Edgar Arroyo
(Histórica del Condado Eagle y el Distrito de Bibliotecas de Eagle Valley)
Histórica del Condado Eagle y el Distrito de Bibliotecas de Eagle Valley

La gripe española arribó al condado Eagle a mediados de octubre de 1918, anunciando la muerte de seis personas en una sola semana en los pueblos mineros de Gilman y Red Cliff. Otras 40 personas en esas comunidades estaban muy enfermas. La enfermedad aún no se había abierto camino por el valle. Los periódicos sugirieron que lo peor de la gripe había pasado. Esa predicción estaba muy equivocada.

En realidad, la pandemia estaba ganando terreno entre los 3,300 residentes del condado. Ningún registro histórico detalla exactamente cuántas personas del Condado Eagle murieron por la gripe. Sin embargo, desde las primeras muertes en octubre de 1918 hasta la última muerte por influenza reportada en abril de 1919, los periódicos documentaron al menos 29 muertes por gripe. Cientos de residentes del condado sufrieron la enfermedad y sobrevivieron.

La gripe española se manifestó de una manera parecida al de hoy: los periódicos advirtieron sobre el virus un mes antes que llegara. Después los primeros contagios en octubre, la enfermedad llegó en oleadas, volviendo a surgir en noviembre y diciembre, y luego se extendió hasta el próximo año.

Los funcionarios estatales prohibieron las reuniones públicas. Las escuelas del condado Eagle estuvieron cerradas por semanas. Las operaciones de la corte del Distrito en la sede del condado Red Cliff cerraron durante seis meses. Se puso pausa a las campañas políticas.

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Se advirtió a los ciudadanos que se quedaran en casa y se les aconsejó usar máscaras de gasa. Algunos se molestaron por los cierres de tiendas, iglesias y “lugares de diversión” ordenados por el estado. Los médicos y las enfermeras trabajaron hasta el agotamiento. En Eagle, líderes comunitarios convirtieron un lugar de fiestas en un hospital. De alguna manera, la comunidad sobrevivió.

El “Gran Azote”

  “La epidemia es grave”, advertía el 25 de octubre de 1918, el periódico Eagle Valley Enterprise, su primera página repleta de obituarios de víctimas de la gripe. En Red Cliff, el anciano y querido médico del campamento minero, el Dr. Joseph Gilpin, no podía estar al día con los casos. Un médico y una enfermera de Denver llegaron para ayudar. Los maestros de escuela sin trabajo asumieron deberes de enfermería.

Para el 1 de noviembre de 1918, la gripe había llegado a las comunidades del otro lado del valle, con 25 personas enfermas tan solo en Eagle. Un sábado por la mañana, la esposa de un comerciante, Lura Heyer, de 31 años; y un respetado ganadero, Charles Johnson, murieron con horas de diferencia, a pesar de los esfuerzos para salvarles la vida de médicos traídos de Red Cliff y Salida. Ambos dejaron a sus cónyuges y niños pequeños solos.

Lura Heyer, la esposa de un comerciante local, estuvo enferma durante 10 días antes de sucumbir a la gripe en noviembre de 1918. Cortesía de la Sociedad (Histórica del Condado Eagle y el Distrito de Bibliotecas de Eagle Valley)
Histórica del Condado Eagle y el Distrito de Bibliotecas de Eagle Valley

Ese mismo día, los líderes comunitarios en Eagle transformaron un salón de fiestas en Second Street a un Hospital de la Cruz Roja, específicamente para ayudar a las víctimas de la gripe. La maestra de escuela Gertrude Quinlan, que tenía cierto entrenamiento en enfermería, se quedó a cargo.

William Nimon, de 26 años, uno de las promesas de los ganaderos del valle y una estrella del equipo de béisbol Eagle, murió en ese hospital improvisado después de sufrir la enfermedad por 10 días. Su esposa estaba en un pasillo cercano, demasiado enferma para asistir al funeral de su esposo. La pareja tenía dos hijos pequeños.

Las historias desoladoras continuaron. Will Stremme, de 27, oriundo de Gypsum, sobrevivió a dos cruces oceánicos a Francia mientras se desempeñaba como operador de radio inalámbrico en la Primera Guerra Mundial en un buque de la Armada. Su personalidad serena en mares peligrosos y bajo el ataque de submarinos alemanes le hizo acreditarse elogios y promociones. Stremme sobrevivió a la guerra, pero contrajo la gripe mientras el barco estaba anclado en Nueva Orleans. Su esposa y sus dos hijos lo enterraron en Gypsum.

La gripe mató a la Sra. Cornelius Brown, de 42 años, de Eby Creek, una semana después de haber dado a luz a una hija. La bebé también murió.

Toda la comunidad de Wolcott sufría de gripe cuando el ranchero Roy Ridgeway, de 40 años, falleció. No había suficientes miembros sanos de la comunidad para hacerse cargo del entierro. Nueve hombres y un predicador viajaron desde Eagle para poder enterrar a Ridgeway en el cementerio de Edwards.

El médico local de Eagle, el Dr. Frank Montgomery, sufrió un colapso físico y nervioso debido al exceso de trabajo. “Durante ese tiempo trabajaba día y noche, descansando un poco algunos días y respondiendo a todas las llamadas por sus servicios, y su enfermedad actual se debe a sus esfuerzos exitosos para detener la oleada de esa primera epidemia”, reportaba el Enterprise. Se recuperó, pero se enfermó nuevamente después de hacer un viaje nocturno, en parte a caballo, para atender a una familia afectada por la gripe en el río Colorado al noroeste de Gypsum.

La última víctima de influenza reportada en el condado fue la inmigrante sueca Maria Louisa Juhlin, de 56, quien murió el 27 de abril de 1919.

Comunidad en recuperación

En todo el mundo, la pandemia de gripe española duró desde enero de 1918 hasta diciembre de 1920. A nivel local, el virus parecía haber llegado a su fin para el verano de 1919. Los periódicos del condado publicaban menos historias de muertes y más historias sobre la temporada de béisbol local.

Los cónyuges, padres de familia e hijos abandonados aprendieron a vivir con sus circunstancias cambiantes. La evidencia final de ese terrible momento en el condado Eagle se puede encontrar en los cementerios locales, donde grupos de lápidas están grabados con las fechas de muerte entre 1918-1919.

Kathy Heicher es la presidenta de la Sociedad Histórica del Condado de Eagle y autora de varios libros de historia local. Puede comunicarse con ella en ECHS@eaglecountyhistoricalsociety.com  Las fotografías históricas son cortesía de la Sociedad Histórica del Condado Eagle y el Distrito de Bibliotecas de Eagle Valley.


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