La unión hace la fuerza: La serie de coincidencias que terminó uniendo las carreras de dos mujeres en la fuerza policial

Edgar Arroyo
Especial a Vail Vida Latina
Share this story
Theresa Reno y Stephany Villegas
Foto cortesia

Nacida en la Ciudad de México, Stephany Villegas tenía apenas 3 años cuando sus padres emigraron a California, donde permanecieron por muy poco tiempo. Posteriormente, la familia llegó a Colorado y Villegas creció en el valle, donde cursó sus estudios: comenzó en la Primaria de Edwards, continuó en Berry Creek Middle y terminó su educación básica en Eagle Valley High.

Antes de unirse a la fuerza policial, Villegas se ganaba la vida como terapeuta de masajes y ayudaba a su padre en su compañía de plomería.

“Yo siempre supe que me gustaba ayudar a la gente. Siempre lo había llevado dentro de mí, pero nunca pensé que algún día sería oficial de policía,” dijo Villegas.



Su vida dio un giro inesperado cuando, a pesar de tener ciertas dudas, Villegas se presentó a una entrevista para una vacante de oficial de detenciones. La primera parte del proceso fue el examen físico, que pasó sin contratiempos. Sin embargo, al llegar tarde al segundo segmento de la entrevista, que consistía en un examen escrito, quedó descalificada como candidata.

“Vi la experiencia como algo que no era para mí y no lo volví a intentar”, ella dijo. “Durante ese tiempo era joven. Sabía que quería ayudar a la gente, pero no era mi momento. Claramente, no estaba lista para eso”.

Support Local Journalism




En 2020, Villegas se inscribió en la Academia de Policía para Ciudadanos. La experiencia le causó una grata impresión y reavivó su deseo de formar parte de la fuerza pública.

La Academia de Policía para Ciudadanos es un esfuerzo del Departamento de Policía de Avon, en conjunto con otras agencias policiales del valle, que ofrece a los participantes una experiencia de primera mano mediante sesiones teóricas y prácticas. Las actividades abarcan desde aprender los métodos que utilizan los oficiales para detectar a conductores bajo los efectos del alcohol hasta visitar un campo de tiro y experimentar lo que se siente al disparar diferentes tipos de armas.

“Me interesé en ser candidata para la vacante que anunciaron durante la academia, así que presenté mi información. Tuve que competir contra ocho candidatos. Una de las personas interesadas en esa vacante fue la sargento Theresa Reno”, dijo Villegas.

Después del proceso de entrevistas, Villegas recibió la tan esperada llamada en la que le informaron que era la candidata número uno… pero de la lista de espera.

“Yo era la primera persona a la que llamarían si la sargento Reno no aceptaba el puesto. Se lo habían ofrecido por su experiencia trabajando en la cárcel”, dijo Vilegas

Aunque los cadetes reciben entrenamiento y su educación y empleo corren por cuenta del Ayuntamiento de Avon, no forman parte de la fuerza pública hasta que prestan juramento. El proceso de formación dura cuatro meses y se lleva a cabo en la Academia de Policía, ubicada en el campus de CMC en Glenwood.

La sargento Reno recuerda claramente cómo se dieron los acontecimientos.

“Corría el mes de octubre de 2020 y estaba por cumplir mis 10 años trabajando en la cárcel del condado”, dijo Reno.

Durante sus últimos cinco años allí se desempeñó como sargento, realizando labores de supervisión. Los sargentos son responsables de asegurarse de que sus oficiales estén bien entrenados, realizar sus evaluaciones, programar los horarios y dar seguimiento a las quejas que se presentan cuando algún recluso considera que sus derechos han sido violados.

Cuando la sargento Reno presentó su renuncia a sus superiores en la cárcel, estos se dieron de inmediato a la tarea de convencerla de que no dejara su puesto. Sin embargo, los argumentos de Reno eran claros.

“El Departamento de Policía de Avon es el estándar de oro en operaciones de patrullaje”, dijo Reno. Durante mis 10 años trabajando allí, después de observar a todas las agencias, vi su profesionalismo y sus altos estándares. Eso fue lo que me atrajo”.

Sin embargo, la inestabilidad económica provocada por la pandemia y una tentadora oferta por parte de la administración de la cárcel la hicieron reconsiderar su decisión.

“Me ofrecieron que, si me quedaba, ellos me pagarían la Academia y me subirían el sueldo”, dijo Reno.

Al declinar la oferta, sin saberlo, Reno le abrió las puertas a Villegas para que finalmente pudiera aceptar la oportunidad y acudir al entrenamiento que tanto anhelaba.

Así fue como comenzó la alianza entre Villegas y Reno. Juntas asistieron a las clases de la academia durante 16 semanas, una experiencia que fortaleció su amistad. En aquel momento no sabían que algún día trabajarían para la misma agencia.

Adelantemos el tiempo hasta marzo de 2022, cuando Reno finalmente aceptó un puesto que le ofreció el jefe de Policía Daly, dos años después de haber rechazado la oportunidad anterior. Para entonces, Villegas ya acumulaba dos años de experiencia como patrullera y, curiosamente, los caminos de ambas volverían a cruzarse.

Hasta finales de 2023, el Departamento de Policía de Avon solamente contaba con un puesto de detective. Sin embargo, al comenzar el nuevo año, surgió la oportunidad de incorporar a un segundo detective investigador debido al aumento de casos.

“Cuando se abrió la vacante para el segundo puesto, nadie se animaba a entrevistarse. Así que me animé y me dieron el puesto de detective”, dijo Reno. “Pero también había mostrado interés en convertirme en sargento desde hacía dos años. Ya tenía un año como detective cuando me interesé en ser supervisora, porque ese era el puesto que finalmente quería ocupar”.

En julio se abrió la vacante de sargento y, como Reno estaba en la lista de candidatos elegibles, le ofrecieron el puesto que tanto había estado buscando. Para ser elegible a sargento, el candidato debe haber trabajado al menos tres años como patrullero.

Villegas fue designada para reemplazar a Reno cuando esta última dejó su puesto de detective. Por segunda vez, la suerte le sonreía a Villegas con la ayuda de Reno.

“No tengo duda —comenta Reno— de que, si Villegas hubiera competido conmigo por el puesto de detective, se lo habrían dado a ella en lugar de a mí”.

Pero no se trata de competencia.

“No, no se trata de eso. Se trata de apoyarnos, de darnos ánimos una a la otra, especialmente en un campo que está dominado por los hombres”, enfatiza Reno, y continúa: “Pienso que nuestra relación es única, no solo porque recorrimos este camino juntas, tanto en la patrulla como en la academia, sino también por todo lo que hemos vivido desde entonces”.

“Hemos crecido y aprendido mucho juntas y, pues, yo le confío hasta mi vida. Espero que ella también me confíe la suya”, reflexiona Reno.

Hubo un tiempo en que, como detective, Reno acudía a Villegas para resolver casos juntas. Ahora los papeles se han invertido y es Villegas quien acude a Reno para trabajar en la resolución de casos. La ayuda es evidentemente mutua.

Incluso cuando no se trata de su caso o no es su día de trabajo, Villegas siempre está atenta para auxiliar a Reno.

Tanto Reno como Villegas fueron ascendidas en el mes de julio, sumando otra coincidencia a esta historia.

“Cuando Reno fue ascendida, nadie lo sabía, solamente sus superiores. Ella todavía no estaba autorizada para revelarlo. Tiempo después me informaron que también me iban a ascender, pero tampoco podía comentarlo aún. Fue así como supe que iban a ascender a Reno”, comenta Villegas con nostalgia.

Reno dejaba su puesto de detective sabiendo que quedaba en buenas manos. Después de haber conocido a Villegas en la academia y de haber trabajado juntas durante un año, no cabía duda de que Villegas ya había aprendido, aunque de manera no oficial, las exigencias y habilidades que requiere el puesto.

“Saber que ella sería mi reemplazo me dio la confianza de que el puesto quedaba en muy buenas manos y me ayudó a tomar la decisión de aceptar el nuevo puesto”, compartió Reno.

La oficial Britney McKee, quien comenzó en el puesto de cumplimiento de normas y se graduó de la Academia a finales de 2025, es la más reciente integrante femenina del Departamento de Policía de Avon. Aunque McKee no coincide en horarios con Reno ni pertenece al equipo de investigación de Villegas, ambas buscan la manera de apoyarla y servirle como tutoras, ya que conocen bien lo que significa estar en su posición.

“Nuestras carreras no son fáciles”, comenta Villegas. “Nuestra complexión es más pequeña, nos ven como frágiles, no se nos respeta y nos toma más tiempo ganarnos el respeto de los demás. Esto puede ocurrir en la calle, pero no en el departamento; allí, por lo general, es mucho más rápido. No es tan malo como en algunas otras agencias. El ser mujer nos pone en esta situación, como si siempre tuviéramos que demostrarle algo a alguien”.

Share this story

Support Local Journalism