Eagle County Sheriff’s Office inyecta fuerza Latina 

Edgar Arroyo y Renata Marshall
Especial a Vail Vida Latina
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Abril Quiñones y Adrian Loera son los nuevos elementos que se unen a las Fuerzas del Orden Público en el valle.
Renata Marshall/Especial a Vail Vida Latina

La diversidad de obstáculos y dificultades que ha pasado cada elemento que alguna vez llegó a formar parte de las filas del orden público en el valle y en cualquier comandancia de policía por pequeña o remota que sea, es digna de elogiar. Se podrían escribir artículos e historias llenas de anécdotas y remembranzas. 

La historia de hoy no es nada diferente, sus personajes, los oficiales Abril Quiñones y Adrian Loera tuvieron que pasar por sus propios obstáculos para llegar hasta donde están ahora.

Los dos con raíces latinas, no necesariamente pasaron por el mismo camino. Aunque se graduaron a la par de la Academia de Policía en Glenwood Springs este pasado primero de mayo. La oficial Quiñones ha vivido en el valle toda su vida. Su familia proveniente del costero estado de Nayarit en México, le ofreció la oportunidad de terminar sus estudios. “Obtuve mi licenciatura en justicia criminal y un estudio técnico en administración deportiva,” comenta Abril. 



Su carrera en la fuerza pública comenzó pronto y su primera experiencia fue trabajando como oficial de detención en la cárcel del condado, puesto que desempeñaría por un espacio de 18 meses.

Por su parte el Oficial Loera, proveniente de Calvillo, Aguascalientes también en México. Tuvo varios empleos antes de encontrar su verdadera vocación: “Cuando estaba estudiando mi idea era tener un negocio y finalmente me interesé en la fuerza policiaca, fue algo que me hizo click. Fue como llegué aquí y tuve que empezar en la cárcel porque mi idea era empezar de patrullero, pero no había vacantes.”, comenta Loera.

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Como oficiales de detención tanto Loera como Quiñones seguían un organigrama similar al que verán en la oficina del sheriff. “Típicamente son 4 equipos. Cada equipo tiene 3, o 4 oficiales y un sargento. Los sargentos le reportan a un comandante,” comenta el oficial.

“Hacíamos poquito de todo”, comenta la Oficial Quiñones, “Llevábamos a la gente a la corte, al hospital, les dábamos de comer”, comenta orgullosa, que aunque su desempeño era gratificante, no era finalmente su meta final.

“Nuestros horarios en la cárcel eran de 6 p.m a 6 a.m.” Inició la Oficial Quiñones. “Teníamos semanas cortas y semanas largas, comenzábamos el lunes y martes, luego viernes, sábado y domingo pero la otra semana solamente miércoles y jueves. Dando un total de 84 horas.” finalizó el Oficial Loera.

Eagle County Sheriff’s Office está ubicado en el edificio de Eagle County Justice Center.
Renata Marshall/Especial a Vail Vida Latina

“Yo estuve trabajando en la cárcel de Eagle por 4 años”, comenta Loera y finaliza: “Cuando yo entré no estaban mandando gente a la academia pero me dieron la opción de entrar en la cárcel. Antes el requisito era estar por 3 años antes de solicitar una transferencia para patrullar en la calle. Pero eso cambió hace un año o dos.”

La opción no estaba al alcance sino hasta hace relativamente poco. La oportunidad se presentó cuando Quiñones y Loera recibieron ese esperado email donde se ofrecía la vacante para transferir a oficial de patrulla.

Pero el camino no sería fácil

“El entrenamiento para la cárcel es de 4 a 5 meses”, comenta la oficial Quiñones. Pero para ser patrullero en el valle se tiene que ir a la Academia de Policía y pasar un riguroso entrenamiento de 16 semanas y poder graduarse.

“La Academia comenzó este 9 de enero y nos graduamos el 1 de mayo”, comentó la Oficial Quiñones. 

Quiñones y Lorea se graduaron junto con otros 16 elementos, y su riguroso entrenamiento no termina ahí. “Estaremos en entrenamiento por algunos meses más.” comenta el Oficial Loera.

“En nuestro entrenamiento estamos aprendiendo el uso del radio, la computadora, cómo interactuar con las personas.”, agrega la Oficial Quiñones y concluye: “Creo que ambos queríamos estar del lado de los patrulleros.” 

Al terminar sus semanas de entrenamiento en el campo. Su área de trabajo se extenderá desde El Jebel hasta Vail, y en la zona norte de la carretera I-70 hasta el área de Bond y McCoy.

Las zonas de patrullaje en el condado están delimitadas en base a la geografía del valle, los tiempos de acceso, el volumen de llamadas y la necesidad de personal. 

“Existen 4 distritos, el distrito 4 está en El Jebel, el distrito 3 es desde Dotsero hasta Wolcott,  y el distrito 1 y 2 están juntos desde Edwards hasta Vail. Cada distrito cuenta con un patrullero o dos.”, comenta el Oficial Loera.

Derribando la barrera del idioma

“Me gusta la complejidad de trabajar” comenta Loera, “Los dos queríamos terminar siendo patrulleros, solamente que no era el momento,” puntualiza enfático. 

Cuando se les preguntó el porqué decidieron salir del servicio en la cárcel a ofrecer sus servicios en la calle la respuesta fue contundente y unánime: “Es para eliminar esa barrera.” Refiriéndose a la barrera cultural y de comunicación ya que en México, y en muchos países de habla hispana, no se acostumbra confiar en la fuerza pública, existen altos niveles de corrupción en todos lados y la gente cuando llega a nuestra comunidad en las montañas simplemente opta por no reportar actividades delictivas por evitarse el interactuar con los oficiales.

“Queremos que la gente sepa que estamos para ayudarlos. Nosotros no reportamos estados migratorios”, concluye el Oficial Adrian.

“Los dos somos hispanos y latinos y comprendemos que podemos ayudar a la comunidad hispana, a conectarnos con la comunidad. Podemos establecer comunicación con la gente”, comenta la Oficial Abril.

No solo es importante tener un sólido conocimiento del idioma español, sino también el conocer la cultura hispana, el comprender las barreras de comunicación entre el inmigrante y la fuerza pública. 

Tanto la labor de Abril y Adrian apenas comienza, hay mucho camino que recorrer y muchas barreras que derribar. Se necesitan más elementos que deseen contribuir a la labor. Elementos que se acerquen a la comunidad y busquen facilitar que el Hispano se sienta parte de este gran valle.  

Si desea conocer cómo iniciar una carrera dentro de la Fuerza del Orden Público o desea obtener mayor información visite: coloradomtn.edu/programs/colorado-law-enforcement-training-academy/ 

Requisitos mínimos para entrar a la Academia de Policía

-Mayor de 21 años al tiempo de graduación.

-Contar con diploma de preparatoria o equivalente en GED

-Licencia vigente para conducir

-No contar con antecedentes penales

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